

Caldo de huesos SIN SAL SIN ALGAS
AR$15000.00
Caldo de Huesos Natural — sin sal y sin algas
Nuestro caldo de huesos en su versión más simple.
Elaborado mediante una cocción lenta y prolongada de huesos y tejidos conectivos, sin sal agregada y sin algas marinas.
Una alternativa pensada para quienes buscan un caldo neutro, fácil de incorporar a diferentes preparaciones y sin los ingredientes marinos presentes en nuestra receta tradicional.
¿Qué aporta naturalmente?
Por su proceso de cocción prolongada puede aportar naturalmente:
proteínas derivadas del colágeno;
gelatina;
aminoácidos como glicina, prolina e hidroxiprolina;
pequeñas cantidades variables de minerales propios de los ingredientes utilizados.
Su textura puede volverse gelatinosa al enfriarse. Eso es completamente normal y se debe a la gelatina naturalmente extraída de los tejidos conectivos durante la cocción.
Sin sal agregada
No agregamos sal durante su elaboración.
Esto permite utilizarlo como base de cocina y ajustar el sodio posteriormente según las necesidades de cada Usuario.
Sin algas marinas
A diferencia de nuestro caldo tradicional, esta versión no contiene Macrocystis ni otras algas, por lo que no incorpora el aporte adicional de yodo, aminoacidos, polisacaridos y minerales marinos proveniente de ellas.
Puede ser una alternativa para personas que, por indicación profesional o preferencia personal, necesiten controlar su consumo de productos ricos en yodo.
También para perros
Puede utilizarse como complemento ocasional en la alimentación de perros, para hidratar alimento seco o aportar sabor a una comida.
Importante: para uso animal, el caldo debe estar elaborado sin cebolla, ajo ni otros ingredientes que puedan resultar tóxicos para perros.
No reemplaza una alimentación completa formulada para el animal.
¿Cómo usarlo?
Para personas:
tomarlo caliente;
usarlo como base de sopas;
cocinar arroz, papas, verduras o guisos;
reducirlo para concentrar sabor;
incorporarlo a salsas y otras preparaciones.
Para perros:
agregar una pequeña cantidad sobre su alimento;
utilizarlo para mejorar hidratación;
servirlo frío, tibio o congelado en pequeñas porciones.
Conservación
Mantener refrigerado.
Una vez abierto, utilizar utensilios limpios y mantener siempre la cadena de frío.
Para períodos más largos, puede congelarse en porciones.
Nuestro consejo
Es la versión más simple de nuestro caldo: huesos, tejidos, agua y tiempo.
Sin sal.
Sin algas.
Sin complicarlo de más.

